El Servicio Presentado Por Clarke Modet Está Basado En Una Disposición De NIC Argentina.
Clarke, Modet Argentina presentó su nuevo servicio de recuperación de dominios. El mismo está destinado a empresas e instituciones que deseen hacer uso de un dominio en Internet que coincida con su razón social pero que se encuentre registrado a nombre de un tercero.
Este servicio se basa en el marco legal que brinda la Regla 11 emitida por NIC Argentina, entidad dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación cuya función es administrar los nombres de dominio bajo el código país “.ar”.
Esta disposición establece que en caso de coincidir el nombre de un dominio con la designación societaria de alguna compañía y no contar la entidad registrante con la expresa autorización de dicha sociedad para registrarla a su nombre, NIC Argentina posee la facultad de transferir el nombre de dominio a favor de la compañía damnificada, previa petición en tal sentido.
De esta forma, una organización con reconocimiento público puede acceder a un mecanismo mucho más económico y expeditivo en el caso de no poder utilizar el nombre de su razón social como dominio en Internet. Las otras vías disponibles para lograr esto son las de tipo judicial, que son más caras y conllevan un tiempo superior de tramitación.
La recuperación de un dominio a través de la Regla 11 de NIC tiene un costo cuatro veces inferior que la presentación de una medida cautelar —que marca sólo el inicio de un proceso judicial— y su plazo de resolución no supera los 30 días corridos. Normalmente, el proceso judicial para la recuperación de un dominio se extiende por más de tres años.
La Regla 11 de NIC Argentina, tiene como objeto combatir a aquellos cybersquatters que explotan económicamente el registro de dominios en Internet bajo denominaciones similares al nombre de empresas u otras entidades. Esta práctica provoca que al momento en que una organización desea utilizar su razón social en la Web, no pueda hacerlo y deba negociar con un tercero el pago de un importe económico o recurrir a instancias judiciales, con el fin de poder registrar a su nombre el dominio deseado.